Archivo por meses: enero 2011

150 años de tren

Se cumplen en este año 2.011 nada menos que los primeros 150 años del primer trayecto de ferrocarril entre Madrid y El Escorial, distancia que se empezó a recorrer en el mes de agosto de 1.861.

El primer trayecto de ferrocarril inaugurado en España fue estrenado en 1.848 estableciendo la unión entre Barcelona y Mataró. Habría que esperar tres años más para que en 1.851, Madrid estrenara la primera línea que enlazaría la primitiva estación de Atocha con Aranjuez, con paradas intermedias en Getafe, Pinto, Valdemoro y Ciempozuelos. Se iniciaban así los primeros 45 kilómetros de la línea Madrid-Alicante. Los precios oscilaban entre los cuatro y veinte reales. La línea fue idealizada por la imaginación popular, hasta el punto de asegurar que llegaba a las puertas del Palacio Real y que los últimos metros de vía eran de plata.

La historia del ferrocarril en España podría comenzar en 1.855 cuando los hermanos Periere, tras ganar a su rival Rosthchild, se adjudicaron la construcción de la línea del Norte que enlazaría Madrid con Francia a través de Irún. Reinando Isabel II, se inician las obras en 1.856 siendo inauguradas por el Jefe de Gobierno, el general Espartero.

Cinco años después en 1.861 se efectúan las pruebas oficiales del recorrido entre Madrid y las Rozas y en junio las del trayecto Madrid-El Escorial. La propia reina Isabel II presidió los actos para los que se construyeron expresamente, unos lujosos vagones que no llegó a utilizar la reina por parecer que carecían de las medidas de seguridad necesarias. Poco después los vagones fueron pasto de las llamas en la estación de Villalba donde se encontraban depositados.

En agosto de 1.861 el primer tramo de la línea Norte fue puesto a disposición de los viajeros. Las estaciones que se construyeron a través del recorrido fueron las de Pozuelo, Las Rozas, Torrelodones, Villalba y El Escorial. Un año después se construye un apeadero en Las Matas.

El ferrocarril era caro en aquellos primeros tiempos pues todavía no se había desarrollado como transporte masivo. En 1.868 un billete de 3ª clase de Madrid a Pozuelo costaba 2 reales, a las Rozas 3,75, a Villalba 7,75 y al Escorial 10,25 reales que suponía nada menos que el 75% del salario diario de un jornalero. Dieciséis años más tarde el billete de ida y vuelta ya sólo costaba 15,10 reales.

El ferrocarril supuso una revolución para los madrileños. Los viajes eran ahora más baratos y cómodos y con ello se empezó a expandir la costumbre de desplazarse mas a menudo a pasar unos días al fresco de Guadarrama o del Escorial ya que los trenes alcanzaban una velocidad de 25 a 29 km/h frente a los 5km/h de la diligencia.

La estación de ferrocarril de El Escorial fue construida en terrenos del Ejido de la Regalada, cedidos a la Villa por Felipe II por cédula fechada a 2 de agosto de 1.566 y vendidos a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España en 1.864, por 36.284 reales. Es una estación de la línea Madrid-Hendaya, cedida a la Compañía fundada por los hermanos Periere. Los edificios ferroviarios se construyeron siguiendo un esquema predeterminado de acuerdo con una serie de condicionantes que determinarían el tipo de estación que se establecería en cada lugar.

Eran edificios de composición elemental y clara que no sólo permitía identificarlos sino también asociarlo con la compañía a la que pertenecía la línea férrea. En este caso a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.

De la antigua estación queda el reloj, típico ferroviario, una amplia marquesina, bastante sucia, de hiero y cristal y una placa que marca la altura a la que se encuentra sobre el nivel del mar; 923 metros de altura. Sólo se dedica a guardar aperos de limpieza, a oficina del jefe de estación y a vivienda, para no se quien, en la planta superior. Me gustaba como estaba antes de la reforma cuando podías tomar un café en su cantina viendo la llegada del tren. Era más estación que la actual.

 

Los pinganillas

La foto de los senadores españoles con un pinganillo en el oido escuchando a otro senador español hablando en vasco, catalán, valenciano o eusquera es de dar vergüenza a propios y extraños. No se lo que habrán pensado los extranjeros, los mercados internacionales o los próximos turistas al ver a una Institución del Estado de un país soberano, hablando entre si con un pinganillo en el oido. No entenderían que en el hemiciclo se hable en las cuatro lenguas co-oficiales autonómicas y en los pasillos y en la cafetería del Senado, se quiten los adminículos auditivos y hablen en castellano para entenderse porque en los pasillos no existe traducción simultánea.

¿Qué nos quieren vender estos mamelucos? ¿Que el Senado es la Cámara territorial y como tal se utilizan las lenguas co-oficiales de estos territorios? ¿O quieren dar la imagen de la pluralidad de lenguas y culturas de España?

El primer Pleno con servicio de traducción simultánea tuvo muchas anécdotas propias de tamaña gilipoyez. Ausencias notables de senadores del PP que no entran por el aro del pinganillo. Del Gobierno sólo estuvo presente Leire Pajín, que no se puso el pinganillo porque dice que entiende el catalán, (será de lo único que entiende). Un senador como loco por los pasillos gritaba que no quería hacer el ridículo y que no se pondría el pinganillo para entenderse en una Institución del Estado.

La Real Academia define pinganillo como “carámbano; pedazo de hielo”. Pero lo más curioso es que en femenino pinganilla lo define como “persona sin importancia y de poca valía”. Yo a partir de ahora, en lugar de senadores los llamaré pinganillas que define mejor a los que utilizan este adminículo. A la vista de tanto e importante uso, la RAE seguro que lo incluye en la próxima revisión que haga del Diccionario de nuestra lengua española como “objeto que se pone en el oido las señorías del Senado, para entenderse entre españoles, mediante traducción simultánea de las lenguas autonómicas, sin acordarse de que tienen una lengua comun”.

Como chiste no está mal. Lo raro es que con la facilidad que tenemos los españoles para crear un chiste de la situación más insospechada, no me haya contado ninguno todavía. Sólo he visto el de Mingote con su magnífica viñeta en el ABC.

Figúrense al Presidente del Gobierno teniendo que escuchar en traducción simultánea y con el pinganillo colocado en su oido, a un compañero de su propio partido decir su discurso en catalán. O como dice el diario La Razón “el despliegue de 25 nuevos traductores y 400 pinganillos para que un senador andaluz del PSOE “entienda” lo que le dice otro senador andaluz del PSC, sería sencillamente hilarante si no fuera porque implica un desembolso obsceno..”

Entiendo que solamente se hace traducción simultánea en las lenguas co-oficiales, pero al paso que llevan estas memeces, cualquier día, no sería de extrañar, que se oficializaran otras lenguas como el castúo (extremeño), el bable (asturiano), el panocho (murciano), el guanche (canario) y todo dialecto que se precie. Dada la complacencia de este Gobierno con los nacionalismos minoritarios en busca de la tranquilidad parlamentaria, bastará con que lo necesite para ganar una votación y ahí tenemos la traducción simultánea al bable de los discursos de los pinganillas.

Propuesta de la periodista Victoria Prego: que el senador o pinganilla de turno haga su traducción él mismo al castellano después de su discurso en catalán, vasco o gallego. Las sesiones se harían interminables, pero tendría la ventaja de que los discursos serían más cortos y al segundo, ya no quedaría nadie en el hemiciclo a excepción de los dos o tres pinganillas del partido que está en el uso de la palabra.

Además de una estupidez inconmensurable es una iniciativa muy cara para los tiempos de crisis en los que estamos viviendo. Según datos oficiales la traducción simultánea de un día de sesión, cuesta al erario 12.000 euros por lo que se han presupuestado para todo el año la “simple” cantidad de 350.000 euros. Para justificar este dispendio absurdo, una senadora socialista ha dicho que es el chocolate del loro. Hoy día con tal de justificar los gastos que podrían desaparecer y conseguir el ahorro que nos están pidiendo, siempre se apela a que “estas partidas son el chocolate del loro” Todo es el chocolate del loro: los coches oficiales, los asesores, los liberados sindicales, las subvenciones a los sindicatos, a los de la Zeja, a las organizaciones empresariales, pero si sumamos todos los chocolates, llegarían a sumar miles de chocolaterías.

Todas estas situaciones chocantes obedecen a una perfecta estrategia socialista de hacer el caldo gordo a los nacionalismos, anteponiendo el interés de su partido al de todos los españoles que no entienden tamaño despropósito. Las lenguas co-oficiales están protegidas y se han venido usando sin problemas hasta que se han utilizado políticamente y como en el caso de Cataluña desplazando y marginando al idioma oficial: el castellano.

¿No sería más llamativo y con menos gasto, que los senadores pinganillas fueran vestidos con sus trajes regionales? Así se representaría mejor la España plural y sería más vistoso ver un hemiciclo más colorista con sus trajes autonómicos. Sería gracioso ver a Anasagasti vestido de chistulari vasco, a Fraga de gaiteiro gallego o a Javier Arenas de traje corto sevillano.

Dentro de poco, las Agencias de viajes podrían incluir entre sus promociones, un viaje a Madrid a contemplar semejante espectáculo de nuestros pinganillas, incluyendo un tablao flamenco por la noche.

San Lorenzo entre Benavente y la Constitución

Quién podría imaginar que una calle dedicada a San Lorenzo, Patrón del Real Sitio, se quedara en un callejón estrecho, con sombra permanente cubierto de un manto de tristeza. Frente al Ayuntamiento, entre las Casas de los Doctores y la de las Tiendas y sus Soportales, existía un callejón cerrado por un alto muro que fue derribado, por orden del Intendente Real en el año 1.870, año del gran incendio del Monasterio y año en que se derribaron los arcos que unían el Real Coliseo en la calle Floridablanca con la Casa de Oficios. El callejón de San Lorenzo sería, sin duda, corrala o patio de vecindad, pero sin las balconadas o galerías zarzueleras de madera. Las dos fachadas que cierran el callejón, pertenecen a las traseras de las viviendas que tienen su entrada, unas desde la calle de las Tiendas, hoy de Reina Victoria, una de las pocas calles del pueblo con paraguas de granito. Estas casas las mandó construir Carlos III al arquitecto Juan de Villanueva en el año 1.783 para que sirvieran de refugio a los vendedores de víveres. Las otras viviendas tienen su entrada por la calle Floridablanca desde un “balcón” elevado con balaustrada de hierro. Es la llamada Casa de los Doctores que asistían a la Corte y en la que se ubica el Cafetín Croché y el Restaurante Charolés. Estas dos fachadas posteriores casi se hablan de tú dada su cercanía y por estar viéndose todos los días.

Creo que el patrono San Lorenzo debería tener una calle más importante que este callejón, aunque realmente se encuentre en el centro del pueblo uniendo las dos principales plazas y se encuentra junto al Real Coliseo Carlos III y frente al Ayuntamiento. Une la plaza de Benavente con la hoy de la Constitución, plaza remodelada para guardar en sus entrañas, no sólo recuerdos de lo que fue y lo que pudo ser, según un proyecto de arquitecto Gascuñana, que he conocido y que rodeaba la plaza de soportales y la remataba con un magnífico edificio del Ayuntamiento, sino también para guardar 200 vehículos. Antes de que Carlos III mandara construir a Juan de Villanueva en 1.785 la Casa de los Ministerios que cierra el perímetro de la Lonja, la plaza estuvo abierta al Monasterio y a la magnífica explanada que tiene como fondo velazqueño la vista de Madrid. De tierra primero y después vestida hasta los pies de piedra berroqueña salida de las canteras sanlorentinas; con parterre y un surtidor con agua en el centro de la plaza, construido en 1.876; después con templete de música en hierro forjado así como el de la Churrería de Somolinos que en verano y fiestas de guardar, ponía sus reales en esta plaza.

En el otro extremo, la plaza de Jacinto Benavente con sus inmensos magnolios y sus cuidados parterres y como homenaje a D. Jacinto Benavente que lo utilizó en sus obras, aparece una escultura de Crispín, personaje popular de la antigua comedia italiana, criado ingenioso y audaz, socarrón y ladino, que solía vestir de negro y calzaba botas altas, con un espadín colgado de su ancho cinturón.

Por encima de la plaza de Jacinto Benavente o de los Jardincillos, se encuentra una plaza dedicada también al santo patrono, la Plaza de San Lorenzo, hermanada con la de Benavente por el cordón umbilical de una escalera de dos tramos, y una fuente que hace años la secó un alcalde, quizás para no gastar reales en limpiarla o para que no se ahogaran los niños. En esta plaza un busto del Marqués de Borja y en la otra la estatua de Crispín se hablan a menudo, con su voz de bronce, estáticos sobre sus pedestales de granito, porque no quieren perderse un solo hálito de la vida que discurre a su alrededor.

El callejón de San Lorenzo elevado actualmente a calle, cambia su fisonomía las tardes-noches de verano y se convierte en una estrecha plaza Mayor, ágora tertuliana, con tres terrazas que invitan a la relajación y al buen yantar. Aunque no tiene ninguna perspectiva, con un poco de imaginación parece que estás en el Paseo de Recoletos o en la plaza Mayor de Madrid. Todo es imaginación buscando el fresco en las noches de julio y agosto. Con algo más de imaginación hubieran encontrado una calle más representativa para nuestro santo.

¿Somo unos cobardes?

La entrada del año nuevo nos ha traído una serie de regalos envenenados para la economía familiar. Regalos todos con la firma de Zapatero.

La cuesta de enero de este año será la más dura jamás conocida. El análisis que hacen los especialistas sobre las subidas de precios en bienes y servicios de primera necesidad, desbordan lo posible, especialmente en el contexto de crisis en el que nos encontramos las familias.

Entenderíamos, aunque no nos gusten, que haya que hacer cosas para intentar paliar la crisis que estamos padeciendo, pero no hacerlas todas a la vez ni como quiere este Gobierno.

Este año 2.011, si compramos una vivienda ya no tendrá deducción fiscal en la próxima declaración de la renta. La venta de viviendas caerá todavía más y las hipotecas dejarán, en muchos casos, de pagarse. Los bebés que traían un cheque-regalo debajo del brazo, ahora desaparece. Era una ayuda importante a las familias que tuvieran hijos y Zapatero la presentó como la medida estrella de su legislatura. Si la natalidad desciende, que es lo que va a ocurrir, los problemas para el pago de las pensiones serán mayores. Las madres embarazadas han tenido que empujar mucho más antes de las uvas, para que el bebé nazca antes del final del año y no pierdan el cheque. Sube de forma desproporcionada la luz y el gas. Nada menos que un 10 y 4% respectivamente. Esto producirá una subida en cascada de los servicios, transportes, industrias etc. Sube el AVE, los trenes de larga distancia y los de cercanías que es el transporte que más usan los trabajadores. La próxima declaración de la renta traerá una subida para las rentas más altas es decir para los controladores aéreos por ejemplo.

La gasolina no para de subir porque dicen que sube el petróleo. ¿Qué pasa cuando el petróleo baja? Y mientras tanto se inicia una campaña histérica e histórica contra el tabaco y las hamburguesas para los niños, pero no prohíben vender tabaco ni las hamburguesas. Todo sube pero se mantienen congelados, durante 2.011, los salarios y las pensiones.

Y después de todo esto hay quien te dice ¡Feliz año nuevo! Y yo le contesto: ¡Eso será para ti!

No digas nunca de esta agua no beberé. Zapatero dijo en un mitin en el 2.009: “nunca recortaré los derechos sociales, lo pida quien lo pida”. Un año después, se lo pide la U.E y se produce un cambio radical en su dogmatismo. “La rebaja de las pensiones es progresista porque garantiza el futuro” dicen ahora los ministros. Pero también lo era no tocar las pensiones, ¿con que máxima zapateril nos quedamos?

Somos una sociedad civil enquistada, sin arrestos y algo masoquista para poder aguantar tanta putada y dolor como el que nos están haciendo. Estamos encerrados en nuestra concha sin decidirnos a salir de ella y decirle cuatro cosas a este Gobierno y sobre todo para que sepan que no nos chupamos los dedos. Es decir somos unos cobardes entre los que me incluyo.

Los ingleses se han revelado y levantado contra el Gobierno simplemente por elevar las tasas universitarias. No comparto sus desmanes y los métodos anarquistas utilizados, pero si su rebelión cívica.

Los italianos se la han armado a Berlusconi y casi queman Roma y los franceses, ante el retraso para el cobro de las pensiones, se han revelado contra Sarkozy y han salido a miles a la calle. No se si han conseguido algo, pero al menos se han hecho escuchar.

La presión popular hizo tumbar el “gasolinazo” de Evo Morales que aumentaba en un 83% el precio de los combustibles y tuvo que dar marcha atrás y derogar el decreto.

¿Hasta donde tiene que llegar la situación económica, la falta de libertades, las prohibiciones, las subidas de impuestos, pensiones y sueldos congelados, nacionalismos y sindicatos que nos sangran… para que salgamos a la calle de forma pacífica? Igual que aquello de “que inventen ellos” nos conformamos pensando en que “que salgan ellos a la calle”. Yo les apoyaré y los veré desde el balcón, dicen muchos. Sólo salen a la calle los sindicalistas y piquetes informativos. ¿Que hacemos los demás?

¿Dónde está la sociedad civil que ve como los inversores extranjeros se llevan su dinero de España? ¿Qué hacemos ante la deslocalización de empresas, que se las llevan a países menos desarrollados pero de mano de obra mas barata, sin legislación laboral cara, rígida y encorsetada y sin sindicatos ni convenios colectivos que negociar año a año?

Y ahora, para colmo, también juegan con nosotros como si fuéramos una Consola de videojuegos o una “Nintendo”. Nos ponen acertijos como cuando éramos niños: el que acierte si Zapatero se va a presentar a las próximas elecciones o se va a marchar a su Rodiezmo particular en León, le damos 2 entradas para el cine. ¿Será Rubalcaba, será Pajín, será la Chacón o será Pepín? Y mientras ellos juegan, nosotros a tragar mas quina, porque hemos tragado poca. Mientras nos suben la luz, la gasolina, el AVE, el gas, etc. ellos jugando. ¡Tiene tela!

Es de agradecer que las asociaciones de consumidores llamen a la movilización ciudadana y que se despierte el espíritu reivindicativo que estaba adormilado. Pero puedo pronosticar que no tendrá ningún éxito pues es difícil espolear a mis clásicos.

Es curioso ver como ante la Ley antitabaco se está produciendo una reacción popular de gran calado. Uno rompe una máquina con una maza; el otro le dan 19 puntos de sutura por enfrentarse a un fumador; al otro le cae una cornisa cuando salió a fumar a la calle y decide denunciar al Ministerio y varios bares y restaurantes se declaran insumisos y dicen que la ley se la pasan por el arco del triunfo, como ha hecho Arturo Mas con la sentencia del Constitucional sobre la escolarización en castellano. Si un Presidente de la Generalidad de Cataluña es capaz de no cumplir la Ley, ¿por qué no lo van a hacer los propietarios de los bares que ven que su negocio cada vez va a peor y que van a tener que cerrar? Sé que la insumisión no es lo correcto pues existen otros métodos para derogar una Ley como son las urnas en las próximas elecciones, pero a veces sólo queda esa solución a los problemas.

Si un colectivo se alza contra la prohibición de fumar ¿porqué no se hace con cosas más importantes para nuestro futuro y el de nuestros hijos? Será por cobardía o por pasotismo. Creo sinceramente que algo habría que hacer.

Gaby Sabau

Te llamé para desearte un feliz año, si es posible sin Zapatero, y me entero que hace poco has cumplido tus primeros 90 años.

Para personas como tu, Gaby, vitalista, lúcido y lleno de vida, “90 años no es nada, que es febril la mirada….” como diría el tango pero poniéndole algunos años más. Acabas de cumplir hace dos meses, los 90 primeros años de una vida intensa, llena y plena de amor por El Escorial y la Virgen de Gracia, que son, a parte de tu familia, los dos grandes amores que tienes en tu vida. Porque eres un apasionado amante del Escorial en todas las facetas de cronista, historiador, escritor de varios libros y conferenciante.

Entre mis recuerdos veraniegos nunca olvido a dos queridos amigos míos, ambos vestidos de blanco, como la nieve. A uno, Cesar Cervera, le recuerdo sentado en el Miranda fumando cigarrillos de Tabacalera con un filtro muy largo y algodón dentro y a ti Gaby paseando por el pueblo con las manos atrás, recogiendo en tu memoria emociones, sensaciones o personajes para tus escritos. Dos personas muy humanas de alma blanca como su camisa y su pantalón.

Gaby eres un pequeño gran personaje de San Lorenzo, pueblo en que vives ya hace años, cuando la edad, esa edad que es buena consejera, te dijo que dejaras de trabajar en el Ministerio de Justicia para vivir una vida distinta y mas placentera, dedicada a pasear, a estudiar y a escribir sobre nuestro pueblo. De estatura como la de un niño alto, no se te conoce, o al menos yo, una diferencia de 10 gramos de un año a otro. Siempre estás igual.

Vives en un sitio maravilloso, donde estuvo el Hotel Escorial, aquel hotel con encanto que hubo en San Lorenzo, frente a las monjas Carmelitas, muy cerca de la Universidad, el Parque de Carrero Blanco o Los Alamillos. Soltero empedernido y andarín de los de antes. Cuenta Manolo Míguez que en una subida al Pico del Fraile el día 26 de diciembre para celebrar el tradicional pregón de Navidad, apareciste con zapatos de tafilete y corbata. ¿Es verdad o simplemente una leyenda urbana?

Como Cronista oficial del Real Sitio de San Lorenzo sé que tienes en tu biblioteca toda la historia de este pueblo guardada en libros, fotografías, artículos, periódicos antiguos,… mucha de esta historia escrita por ti mismo. Uno de los archivos particulares mas importantes que sobre el Escorial existen y un archivo fotográfico, muchas de las fotos en planchas de cristal, del que salen, ahora positivadas por la técnica digital, muchas de las ilustraciones a libros o revistas o por ejemplo, muchas de las ilustraciones antiguas que regala el Cafetín Croché.

Mientras existió La Taurina, taberna situada en el mismo local donde estuvo El Colmao de Antonio Cobeña, todos lo viernes del crudo invierno escurialense tomábamos un caldito o un gazpacho en verano y comentábamos cosas siempre de nuestro querido pueblo. Y allí muchas veces te preguntaba que vas a hacer con el maravilloso archivo que posees pero nunca me diste una respuesta concreta. ¿A quién vas a dejar el archivo? Tus argumentos me parecían respetables pero es algo que no puede desaparecer.

¿Sigues asistiendo al Rocío?, porque al menos así lo has hecho los últimos años, para ejercer allí no sólo tu devoción mariana, sino practicar otra de tus aficiones favoritas como es la de la fotografía de la que eres un enamorado.

No se si tu labor y tu amor por nuestros pueblos ha sido reconocida como te mereces, aunque nunca te hayas sentido tentado por los honores y los premios. Tu mejor reconocimiento y con eso te conformas es que lean tus libros, artículos y conferencias y verte dibujado por Antonio Cobos en los carteles del la Romería.

No quiero hacer una pequeña biografía de tu larga e intensa vida sino sólo recordar, en esto primeros 90 años de tu vida, tu devoción al pueblo del Escorial y a tu querida Virgen de Gracia, como cualquier buen gurriato que se precie, que te ha hecho escribir varios libros sobre el tema, ser Romero mayor y Pregonero en 1.955 y tantas cosas más que al menos para los gurriatos no quedarán en el olvido. Con todo cariño, Felicidades.

 

Se acabó la Navidad

La actual tendencia laicista, de atacar la religión católica, quitar los crucifijos o hacer desaparecer los belenes, nos debe llevar a pensar que por el poco sentido religioso que se da a estas fechas, deberían desaparecer como tales. Al desaparecer la conmemoración del nacimiento de Jesús, o al menos eso es lo que quieren, podríamos conmemorar otro tipo de Fiestas o efemérides, pero nunca la Navidad. Igual tendríamos que hacer con la Semana Santa. Dice Antonio Burgos, que no quiere que le feliciten las “Fiestas” estos días, como si le felicitaras las Fiestas del Pilar, las de San Fermín o las Fiestas Primaverales. Pide Antonio, simplemente, que le digan “Feliz Navidad”.

La Navidad tiene cosas bonitas pero también está llena de incongruencias. Durante estos días me encanta escuchar los villancicos clásicos: “El tamborilero”, “Navidades Blancas”, “Los Campanilleros”, “Noche de paz” “Adeste Fidele” “Campanas sobre campanas” y tantos otros que me recuerdan a mi niñez cuando las letras no se prostituían. Hoy enseguida se cambian por otras que o no tienen nada que ver con el espíritu navideño o son soeces y groseras. ¿Por qué cambiar las letras de los villancicos?

Las comidas de empresa con esos compañeros a los que detestas y ese jefe al que estás todo el año criticando, es un ejemplo claro de incongruencia. Eso sí, si no les das la comida navideña, estás atacando los derechos de los trabajadores y te denuncian al sindicato.

¿Cuántas botellas de cava se beben en estas fiestas y cuántas se tiran a la basura? El Cava generalmente no gusta a nadie nada más que a los catalanes y el champán francés es muy caro para comprar. Me recuerda a las bodas. Se abren decenas de botellas, se brinda y se dejan en la mesa para ir a buscar un cubata a la barra libre.

Se lo brindo a las feministas: ¿por qué deseamos “Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad y no deseamos paz también a las mujeres?, La ministra Pajín, la destronada Aido y todas las feministas que lo son ¿se han dado cuenta de tamaño ataque sexista? Habrá que cambiarlo por el de “Paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena y mala voluntad”

Campanadas de Fin de Año ¿Cuántas veces hemos oído y seguiremos oyendo el día de Fin de Año, eso de que – ¡cuidado que las primeras campanadas son los cuartos! Es que después de tantos años ¿no hemos aprendido que los primeros sonidos son las campanadas que marcan los cuartos de hora de las doce de la noche? Y luego vienen las uvas de la suerte. Esto es difícil de asumir. Atascos, ahogos y los concursos para ver quien se come las 12 sin atragantarse, una a una al paso alegre de las campanadas.

¿Qué les parece los anuncios de cenas de Nochevieja en los mejores hoteles y restaurantes de la capital? Viandas con nombres adulterados que nadie sabe lo que son. Cena, habitación y desayuno y todo al módico precio de 1.000 euros por persona. Y si lo que queremos es ir a la cena y al cotillón, pues por sólo 600 euros por persona lo tenemos arreglado. Claro que hay sitios algo más baratos pero ante la crisis galopante anuncios como estos o “tome las uvas en Egipto, en Nueva York o en un crucero de lujo” me parece una falta de respeto ante tanto paro y lo peor es que los hoteles caros, los cruceros y los aviones están llenos de gente.

Partidos de fútbol solidarios, exhibiciones de tenis para los niños de no se donde, telemaratones con artistas cogiendo el teléfono para recaudar fondos y programas especiales con Belén Esteban a la cabeza. No sería mejor que los futbolistas, los tenistas y los artistas dieran parte de lo mucho que ganan en lugar de dar tanto el coñazo para recaudar cuatro euros para los niños.

Realmente si lo analizamos, además de grandes incongruencias, existen muchas cosas molestas en las navidades. Y si no juzguen lo pesado que se ponen el día de la Lotería de Navidad todos los periódicos y televisiones enseñándonos a los premiados con sus botellas de sidra que agitan para que sus burbujas salgan con fuerza y pongan perdido a los que lo celebran y a los que no. Se creen Fernando Alonso después de haber ganado una carrera de F-1. Y mientras a los que no les ha tocado nada se alegran de que se haya repartido el premio entre los más necesitados, pero que no les haya tocado a ellos, eso no lo perdonan. Y las televisiones dale que te pego a sacar la alegría de los premiados y a los loteros celebrando, con el Gaitero, su buena suerte. A mi sólo me han tocado 100 euros. A lo mejor si me tocan 300.000 hago las mismas tonterías.

Una incongruencia de los sorteos de Navidad es que todos los medios de comunicación felicitan y entrevistan a los niños de San Ildefonso que han cantado el número del Gordo. Y la verdad es que ellos no han hecho nada más que coger y cantar las bolas que han caído de las tolvas. Los personajes importantes son los niños que detrás del bombo le dan a la manivela para que el número y el premio coincidan. A estos pobres chicos y chicas no les hace caso nadie.

Hay cosas por las que no paso durante estas fechas, como la necesidad de comer y beber por obligación. Comidas de empresa, Nochebuena, al día siguiente Navidad, a los pocos días Nochevieja con las uvas y el champán y unos días después los roscones de Reyes. Además del gasto que esto supone a una familia, los kilos que te metes no hay quien te los quite por mucho régimen que hagas los días posteriores.

Además en cada uno de estos días tenemos que hacer un regalo.

Lo siento pero no puedo ver a muñecos de Papá Noël escalando por los balcones como si fueran ladrones vestidos de rojo. Yo creía que Papa Noël entraba por la chimenea o metía los juguetes por ella pero no escalaba balcones.

Como los crismas han desaparecido prácticamente aparecen los mensajes del móvil y e-mail. Reconozco que era una forma cara de desear felicidad, pero tenía algo más de sentido que los actuales mensajes. Estás tan tranquilo leyendo o durmiendo la siesta y ¡zas!, un nuevo mensaje cada cual a ver quien dice las cosas más originales. Las Navidades son así con sus luces y sus sombras.

Nota: Que nadie se enfade si no coincide conmigo porque yo soy muy raro, pero seguro que a muchos les he despertado de su sueño navideño.