Archivo por meses: agosto 2010

La paloma

Después de las fiestas de San Lorenzo, están a punto de llegar las dos Romerías que relucen más que el sol. La de la Virgen de la Herrería patrona de la Muy Leal Villa, que saldrá de San Bernabé camino de su Ermita el próximo día 5 de septiembre y la Virgen de Gracia patrona de San Lorenzo, que desde su Santuario de Floridablanca se traslada a la Ermita de la Herrería el día 12. Pero para mí y para muchos madrileños, otra patrona muy querida, aunque no sea la oficial de Madrid, ha salido en procesión, el día 15 de agosto, del templo parroquial de San Pedro el Real donde se venera en el Altar Mayor el cuadro de la Virgen de la Paloma. Como es tradición, los bomberos de la ciudad, de los que la Virgen es su patrona, descienden el cuadro en un acto de devoción, emotivo y entrañable aunque este año ha estado marcado por los actos de reivindicación de los profesionales a causa del conflicto laboral que mantienen con el Ayuntamiento. Poco después arropada por miles de castizos madrileños, se inicia la procesión por la Gran Vía de San Francisco, Puerta y calle de Toledo, Plaza de la Cebada, San Francisco el Grande, calle de Calatrava para por la calle de la Paloma, regresar a su santuario. En la procesión no se cantan saetas pero si schotis al son de algún organillo, que como el de la Taberna El Madroño, todavía quedan en Madrid. Y junto a la Virgen los chulapos con sus parpusas (gorras), safos (pañuelo blanco), mañosas y gabrieles (chaqueta y chaleco de pata de gallo), sus alares (pantalones negros) y sus calcos (zapatos de charol) dan el brazo a las chulapas con sus claveles rojos o blancos (según casadas o solteras) y sus vestidos de chiné de pequeños lunares negros, con un sólo volante, mangas de jamón y can-can. Dicen que del volante depende la gracia del traje que como apuntan en la asociación De Madrid al Cielo, “la madrileña con vestido chiné, debe parecer un abanico”.

Tres son las Fiestas que se celebran en los barrios de Lavapiés, La Latina y Plaza de Cascorro: San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma verbenas que están tan juntas que parecen una única verbena pero con orígenes y características muy distintas. Recorrí hace unos días con un grupo de amigos esas calles cuando se estaban engalanando y ya se respiraba el aroma de las Fiestas. Desde la Gran Vía de San Francisco hasta las vistillas se colocan las casetas del recinto ferial. Recorrimos algunas casetas que se estaban preparando y palpé los distintos olores a fritanga que se iban sucediendo a medida que descendíamos por la Ribera de Curtidores: churros, entresijos, gallinejas, patatas fritas, palomitas… Pero como es típico, nos fuimos a tomar el aperitivo a la Casa de los Caracoles en plena Plaza de Cascorro. Allí nos “apretamos” una frasca de vino tinto y unas raciones de caracoles que, aunque reconozco que estaban buenísimos, en nada pueden envidiar a los que hace y prepara con cariño el Chispa aquí en la Villa.

Para los que no lo sepan, según cuenta el madrileñista José Julio García, la clave de esta festividad y el nombre de la calle tienen su origen en una paloma que se crió, allá por el siglo XVIII, en unos corrales que poseían las monjas del convento de San Juan de la Penitencia de Alcalá de Henares. Esta paloma acompañó el carro en el que se trasladó en procesión a la Virgen de las Maravillas hasta el templo de San Justo en la calle de la Paloma junto a la actual Plaza del Dos de Mayo. Cuantos vieron a la paloma salir de la torrecilla del horno de los corrales de las monjas la reconocieron como la misma. Desde entonces así se llamaron a aquellos cerrados y a la calle que se abrió en el lugar.

Coincide que en el descampado de los abandonados corrales, unos chicos jugaban al toro con un lienzo de la Virgen, Nuestra Señora de la Soledad. Cuando les vio Isabel Tinterolo recupera el lienzo y da unas monedas a los chiquillos. Arregla el lienzo y coloca un retablo en el portal de su casa en al calle de la Paloma y allí se empieza a venerar la imagen dándola fama de curar enfermedades por lo que oleadas de gente comienzan a llegar a la calle de la Paloma. Las madres iban a ofrecer a sus hijos en su primera salida después del parto. Mi hija y mi nieta se llaman Paloma.

Patriotismo

 

Nunca entendí la explosión patriótica que se desencadenó,  provocada por el Campeonato Mundial de Fútbol y que tuvo su éxtasis con el gol de Iniesta en la final contra Holanda. Besos y abrazos con gente desconocida como si celebráramos el Fin de año en la Puerta del Sol; coches con banderas españolas y balcones engalanados con los colores rojo y gualda en Bilbao, Barcelona o pueblos de Navarra gestionados por los pro-etarras.

Reconozco que fue algo extraordinario, algo que no había sucedido nunca pero que sólo sirvió para que unos y otros nos reconciliáramos durante algunas horas y sintiéramos la patria como algo sagrado.

Viene la copa de oro y se desencadena un fervor popular, casi religioso que a veces me recordaba el salto de la verja en la aldea de Almonte  para tocar a la Virgen del Rocío o las peregrinaciones para ver el brazo incorrupto de Santa Teresa. Se inician las procesiones de los protagonistas que son recibidos por los Reyes nada menos que en el Palacio de Oriente y por el Presidente del Gobierno en La Moncloa, cuyo jardín parecía una fiesta de cumpleaños de niños. Sólo faltaron los payasos y los globos. ¿De quienes eran tantos niños? A Zapatero se le hacía el “culo pepsicola” cuando Casillas le dejó que tocara la Copa del Mundo. En su mente retorcida, debería pensar que los males de nuestra querida España se habían terminado por ser los campeones del mundo, sin darse cuenta que somos los mejores del Mundo en fútbol, además de en otros muchos deportes, pero que en otras muchas cosas somos de los peores de Europa.

El sentimiento español estaba dormido hasta que la selección española lo ha despertado. La bandera española ha salido del armario. ¡Lo que hace el fútbol! De la indiferencia hacia la enseña nacional, al uso exhaustivo en todo tipo de prendas. ¡Lo que ha hecho el fútbol!  

Había necesidad de explotar y resucitar valores e ideales olvidados en los momentos difíciles en los que se produjo la victoria y que, no lo olvidemos, no se han modificado en la actualidad.

Pero esta explosión de nacionalismo español, de valores patrios, de mirarse e imitar a un grupo de deportistas para compartir con ellos su obediencia al jefe, su espíritu colectivo, su trabajo e imitar sus muchas virtudes, se ha perdido enseguida especialmente en otros capítulos de nuestra actualidad.

¿Donde están los valores e ideales patrióticos y las banderas en la calle ante el problema creado por Marruecos y la situación complicada para Ceuta y Melilla, ciudades españolas mucho antes de nacer el Reino de Marruecos? El lío empezó el 23 de julio cuando cinco jóvenes marroquíes parece ser que de nacionalidad belga y según el abogado, pijos en sus vestimentas, denunciaron a una policía española de Melilla por una supuesta agresión e insultos y se negaron a obedecer sus órdenes. Como es natural las versiones de ambas partes son contradictorias.

A raíz de este incidente se pide la liberalización de estas ciudades por el autodenominado “Comité para la Liberalización de Ceuta y Melilla” y se inicia una campaña difamatoria contra la policía y el cierre de la frontera para el paso de mercancías en el paso de Beni-Enzar desabasteciendo los mercados de Melilla. Todos callados. ¿Que hace el Gobierno sin enviar alimentos y medicamentos para que no pase un día con los mercados vacíos o las farmacias desabastecidas? ¿Porqué tanta complacencia con Marruecos? Al fin y al cabo sólo afecta a dos pequeñas Comunidades situadas junto al Reino de Marruecos y no a un Campeonato Mundial de fútbol donde no participaron ningún jugador de estas dos ciudades españolas. Parece como si al Presidente Zapatero no quisiera mantener a Ceuta y Melilla como españolas y cederlas a la morería del Sultán marroquí. Quizás en su Memoria Histórica, le recuerde de donde salieron las tropas nacionales en la Guerra Civil o que son dos comunidades que votan a la derecha.

Donde está el sentimiento patriótico ante tantos desmanes. No se puede pedir una explosión patriótica como la del Mundial ni salir con banderas en los coches, pero merecería la pena algunos gestos ante las provocaciones alhuitas. Se me ocurren muchos.

Rubalcaba va a Rabat sin pasar por Ceuta y Melilla para apoyar a “sus” policías a los que están insultando, vapuleando y vejando. Moratinos silente y callado, veraneando en casa de su suegra en Francia, ya que Ceuta y Melilla no son Cuba, ni Venezuela ni los países árabes a los que tanto quiere. Y la ministra Aído de vacaciones y su Ministerio de Igualdad han tardado una semana en sacar un simple comunicado condenando los carteles humillantes atacando a las mujeres policías. Las agentes están en el punto de mira de los activistas alhuitas que las culpan de los incidentes y no aceptan la autoridad de una mujer y menos que les den órdenes. Ahora se anuncia la visita del Rey a Marruecos. El letrado que defiende a los cinco jóvenes que crearon el problema diplomático, es Javier Guisasola, habitual de las tramas económico-financieras y que posee cuadros de Goya, una compañía de jets, que colecciona armas y que tiene un despacho en la milla de oro, en la calle Serrano, de 400 metros. El caro abogado llegó a Melilla en un jet privado de su propiedad pero pagado por el cliente, que asegura no saber quien le ha contratado y de allí en un Falcon oficial trasladado a Rabat. El propio abogado dice en “El Mundo”, que “pedí una suma importante y me la pagaron por adelantado”. Afirma que el cliente debe ser “alguien importante porque la policía se cuadra a mi paso y me escolta a todas partes”. Mientras, la Agencia de Cooperación para el Desarrollo dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha concedido a Marruecos un millón de euros para desarrollo, como aparece en el BOE. ¿Que está pasando? ¿Por qué se contrata al penalista español más caro para defender a cinco jóvenes marroquíes?  ¿Quién y desde donde se manejan los hilos de este, llamemos, nuevo altercado con Marruecos?

Anuncios antiguos

Todos estos anuncios son recuerdos de una época que guardo en mi baúl y que dan una idea de cómo los tiempos cambian hasta en las formas de expresión. Claro que el marketing no existía y normalmente los anuncios salían de la mente de su dueño.

“Camping La Herrería “El Batán” El lugar más fresco del Escorial.

Se anunciaba tal como lo describíamos en nuestra colaboración sobre el Batán y su deplorable estado actual. Pero además de ser el lugar más fresco, existía un servicio de autobuses desde Los Soportales (antigua parada de los autobuses de Herranz) a la Fuente del Avispero.

“Se vende el Cine Variedades”

En el Semanario Escurialense del 5 de agosto de 1.967 aparecía este anuncio. En agosto del 68 volvía a aparecer y hace unos meses en la puerta del único cine que quedaba en los dos pueblos, aparece el mismo cartel de “Se vende” 42 años después.

“Larrea S.A. Línea Madrid Escorial por Guadarrama”

La anterior línea de viajeros hacía tres viajes los días laborables a Madrid y cuatro los festivos con igual frecuencia de Madrid al Escorial. Herranz hacía 2 por Galapagar. ¿Cuántos hace hoy día?

“El Sotanillo no es el mejor es el único”

Todo se lo decía el mismo. Me figuro que habría algún bar más en San Lorenzo.

“Vendo pisos, apartamentos desde 400.000 pesetas”

40 años después cuestan lo mismo pero en euros.

“Restaurante Pimentel necesita: Dos mujeres para la limpieza. Un ayudante de cocina y un chico adelantado para el mostrador”.

Ahora se llama barra y lo de chico adelantado no me imagino quien pudiera ser hoy día. Recuerdo un anuncio por megafonía en el CIR de Colmenar mientras realizaba las prácticas de alférez, que hizo, algo bebido y descontrolado, el comandante de guardia: “Preséntese el cabo más idóneo”. Se presentaron 3.

“La Violeta Imperial: Especialidad en encargos. Pida sus géneros por teléfono y serán servidos con prontitud y esmero”.

Siempre he creído y con el tiempo lo he comprobado, que la Violeta era especialista en bizcotelas blancas y de chocolate, en magnífica bollería y en magnífica pastelería. Nunca supe que fuera especialista en “encargos con prontitud y esmero”.

“Café-Bar Pancorbo: Selectos vermuts y cafés, licores y vinos de todas clases”.

Desconozco los muchos y distintos vermuts que Pancorbo despachaba pero que tuviera licores y vinos de todas clases no lo sabía. Me figuro que no se refería el anuncio a que tenía vinos y licores buenos y malos sino de distintas marcas.

Sastrería a la medida. Confecciones y Joyería. Padre Villacastín, 11. Vaya mezcla de establecimiento. Había de todo, sólo faltaban las chucherías.

“Pimentel necesita chico para ayudante; chico para mostrador, camarero o restaurante fijo y señora para limpieza en general”. Pimentel necesita chicos para camareros y señoras para la limpieza. Menos mal que no vivía la ministra Aido. ¿Que es una limpieza en general? y ¿un camarero o restaurante fijo?

“Salón de Reposo. Objetos de arte y artesanía española. Magnífica variedad de perlas de Mallorca. Confiándonos la compra de su regalo a precio normal, llevará nuestra etiqueta que es signo de distinción”.

Y yo me pregunto ¿Cuál es el precio normal de un regalo? Como ven por el anuncio, el mero hecho de poner su etiqueta era signo de distinción.

¡Si se te agota el fuel Manuel, vente al Plantel! Bar de copas y buena música. El Bar “El Plantel” regentado por la guapa Maca Adaro era coqueto y muy agradable pero a su dueña no le dio por la rima y la poesía.

La Cañada Real. Especialidad en carnes de ternera 100% natural. Vamos que no eran mezcla de ternera y plástico.

«Me costó un Escorial»

Hace unos días estuve viendo en T.V la película “El abuelo tiene un plan” de Paco Martínez Soria y de Isabel Garcés que fué escrita por Alfonso Paso. La película aunque es graciosa, seguro que no la nominarían para un Oscar, tiene una serie de escenas en San Lorenzo y en el Hotel Felipe II y en ella aparece, haciendo el papel de doctor el propio autor, Alfonso Paso, que solía aparecer, como hacía Alfred Hitchcock, en aquellas películas en las que él era el autor del guión.

Entonces recordé el amor que Paso tuvo a El Escorial y a sus gentes. Pasaba largas temporadas y aquí escribía muchas de sus obras teatrales en las que siempre hacía alguna alusión directa al Escorial, a sus alrededores o a sus gentes. “…Quiero al Escorial con toda mi alma. A El Escorial vivo, con sus gentes, sus causas, sus comercios. El Escorial del otoño y del invierno y hasta del verano. Quiero a El Escorial en su paisaje, en sus cuestas y rincones. Me gusta hablar con los vecinos y que me cuenten sus cosas y a veces, obligarles a que escuchen las mías. Luego viene el Monasterio y la Casita del Príncipe y todo lo demás. Pero lo que me atrae, lo que me subyuga, es todo lo vivo que el Escorial encierra” escribió Alfonso Paso (1.926-1.978). Y era cierto. Era fácil verle pasear por el pueblo hablando con la gente en cualquier época del año aunque siempre dijo que era el invierno la estación preferida para encerrarse a escribir y pasear.

Habría que recordar y escribir alguna vez sobre los grandes escritores, periodistas, dramaturgos y poetas que han vivido o pasado largas temporadas en El Escorial. Los hermanos Álvarez Quintero, Víctor de la Serna, Jacinto Benavente, Luis Tejedor, Fernández-Shaw, Luis Apostua, Muñoz Lorente, Sánchez Silva, Diego Jalón, Gabriel del Estal y tantos y tantos nombres que habría que recoger en un libro en su memoria.

Cuenta Alfredo Marqueríe en su estudio “Alfonso Paso y su teatro”, que hubo una época en la que se llegó a decir que había un único teatro en Madrid donde el dramaturgo no hubiera estrenado. Se refería al teatro Real, y sólo porque colgaba en su entrada, un letrero con el mensaje “Prohibido el paso”. Tal era su capacidad para conectar con el público que llegó a tener siete obras a la vez en cartel en la capital y durante varias décadas su nombre fue sinónimo de éxito.

Autor de comedias como “Cosas de papá y mamá” “La corbata” “Sí quiero” “Las que tienen que servir” “Nerón Paso” “Los pobrecitos” y “Vamos a contar mentiras” estrenada por Paso en 1.961 y hoy repuesta en el Teatro Marquina. Paso es también autor de guiones de muchas películas.

Contaba mi querido amigo Alfonso Lindo (q.e.p.d) en el “Semanario Escurialense” en Junio 1.995 que Alfonso Paso publicó en “La Hoja del Lunes” un artículo sobre la “gana”que es un modelo de síntesis. Habla en su artículo de la costumbre tan española de darle o no darle a uno la gana de hacer alguna cosa, costumbre, por otra parte, loable en cuanto que viene a demostrar la tozudez española de no doblarse ante nada ni ante nadie, fortaleciendo así nuestro acendrado individualismo, que no pocos disgustos nos ha dado a lo largo de la historia. Dice Alfonso Paso textualmente: “Yo he forzado la gana infinidad de veces. En ocasiones me he sentado a escribir sin pizca de gana de hacerlo. La primera cuartilla me costó un Escorial; la segunda, menos; a la tercera noté que tenía ganas de escribir”.

Una vez más Alfonso Paso ha aprovechado la ocasión para hablar de El Escorial. Pero es que además “me costó un Escorial” es una expresión que encierra un contenido doble. Por un lado, está haciendo alusión al trabajo tan inmenso que supuso la construcción del Monasterio; por otro, a uno se le ocurre pensar que la primera cuartilla que escribió sin ganas fue la mejor de todas, después del esfuerzo que hizo si al final se encontró con que hizo un Escorial. Tienen menos mérito la segunda y la tercera cuartillas, que son, en este símil, cosa ya de rutina, como sería tan sólo construir una casa.”

Reconozco que a mí, muchas veces “me cuesta un Escorial” escribir todas las semanas pero lo hago con mucho gusto.

 

Toros,aborto y televisión

El Parlamento catalán ha aprobado la ley por la que se van a prohibir las corridas de toros a partir del 2.012. El día antes de que se votara, Jorge Javier Vázquez y la periodista Pilar Eire, en un programa de Tele-5, dijeron que “prohibir las corridas de toros, no es un ataque a la españolidad de la Fiesta como defiende Pedro J. Ramírez en “El Mundo”, sino prohibir su muerte por el derecho que tienen los animales a la vida”. Callaron, sin embargo, que en Cataluña se siguen celebrando los “correbous”, toros embolados con antorchas de fuego, fiesta que está protegida por Ley en Cataluña. Pero esto es lo de menos pues para ellos los toros no sufren por ponerles unas teas en los pitones. Nadie del programa defendió la vida del no nacido, ni Peñafiel que defendió la Fiesta y la libertad, fue capaz de defender la vida de los seres humanos. Quedó en el aire el mensaje de que hay que defender la vida de los animales pero no la de los no nacidos. ¡Que tristeza! Los mismos que defienden y votan la prohibición de las corridas de toros son partidarios del aborto como estos dos becerros y rústicos periodistas que continuaron justificando la prohibición con absurdos y patéticos argumentos fácilmente rebatibles si nos dejaran hacerlo.

¡Libertad tontainas! Igual que cuando pedíais libertad para los gays y lesbianas porque queríais ser igual que los demás, os digo que dejéis libertad y respetéis a los que quieren la Fiesta de los Toros. Pilar Eire tiene, seguro, abrigos de pieles de animales muertos y comerá carne de animales que se matan y langosta o marisco que se echan vivos a la perola para que coma ella y su familia. Pero eso no importa porque es para alimentarse.

Las ofensas y agravios llegaron a un punto en el que el presentador tuvo que cortar a Belén Esteban porque dijo que ella estaba de acuerdo con la pena de muerte para terroristas. El presentador “gay” la dijo que determinadas opiniones no se deben dar por televisión cuando eres una persona con tirón mediático como ella. Ellos si pueden dar su opinión sobre la familia Franco e incluso con insultos; sobre la vida de los animales o sobre cuestiones políticas, opiniones que se dieron en el mismo programa, pero los que opinan distinto a ellos deben permanecer callados y deben callar en la TV sea Belén Esteban o el lucero del Alba.

Que no nos quieran engañar. Lo que se está haciendo en Cataluña es intentar borrar todo lo que huela a español digan lo que digan estos dos carrozas progres y si no juzguen: no se pudo ver en la calle la final del Campeonato del Mundo prohibido por el Alcalde; se acuerda en el Ayuntamiento de Barcelona, con los votos del PSOE, que no se de un homenaje a la selección española; se ha aprobado por el Ayuntamiento multar a los taxistas que llevan una bandera de España desde el día de la Final; no se ven la bandera nacional en ningún sitio; no se puede estudiar ni rotular las tiendas en castellano, mientras se permite hacerlo en inglés y en árabe; se pasan por el arco del triunfo la sentencia de Tribunal Constitucional sobre el Estatuto Catalán pero recurren varias leyes al mismo Tribunal, y ahora prohíben los toros. Vuelven a utilizar la fregona cultural para limpiar cualquier elemento que huela a español sean los toros, las banderas españolas en los taxis o la literatura española en los colegios. Detrás de todo ello hay una operación política para demostrar que Cataluña no es España. Si en toda España hay toros y en Cataluña no, está claro que Cataluña no es España. Silogismo que podrían aplicar para justificar su independentismo.

Mientras dos cantamañanas como Jorge Javier Vázquez y Pilar Eire dicen en televisión que no es un ataque a la españolidad de la fiesta sino prohibir la muerte de los pobres toros en las plazas. ¿Y la muerte de los miles de niños que no llegan a nacer? ¿Eso que es señores defensores de la vida de los toros? Los dos han defendido con la Carmele Merchante como abanderada, la libertad de la mujer para hacer con su cuerpo lo que quieran. ¡Qué barbaridad! Páginas y páginas en los periódicos hablando de la abolición de las corridas de toros pero muy pocas hablando del derecho de los seres humanos a nacer.

“Si el Mundo es así para el mundo que me apeo”.