Archivo por meses: junio 2010

Paraiso del carnet por puntos

En medio de un paraje majestuoso de pinos, robles y fresnos entre los que discurría el agua y donde habitaban multitud de animales que satisfacían las apetencias cazadoras de la Corte, allí Felipe II construyó la maravilla del Monasterio- Panteón, Iglesia, Convento y Residencia- para su uso y disfrute. Cien años después de iniciarse las obras del Monasterio, en 1.760, Carlos III comienza a construir los primeros asentamientos del pueblo, a media legua de la entonces aldea y hoy Leal Villa de El Escorial.

Se puede considerar a Felipe II como el primer veraneante que tuvo El Escorial ya que venía a pasar los estíos cerca de la fábrica de su Monasterio, residiendo en la casa del Cura párroco de la Villa, el Bachiller Pedro Montero, que de este modo se convirtió en la primera casa de alquiler. Mas tarde, al Rey le acompañaban multitud de consejeros, secretarios y altos servidores y todos ellos formaron la primera colonia de veraneantes. Y a partir de ahí miles de personas dejan sus lugares habituales para instalarse en nuestros dos pueblos, construirse su segunda vivienda o para pasar los veranos en los hoteles recién inaugurados.

Yo y mucha gente como yo, siempre hemos creído que El Escorial es un paraíso para el descanso, para los paseos por sus parajes maravillosos, para no pasar calor en verano donde la canícula es dura en Madrid y por eso vivimos o pasamos muchos fines de semana y veraneos en el pueblo de Arriba o de Abajo como siempre los hemos llamado. Algunos viven y se empadronan aquí no por razones tan bucólicas y de descanso, sino por otras más crematísticas, es decir para ahorrarse dinero en impuestos como en el de circulación o en el IBI, que son bastante más baratos que en Madrid.

Además hoy día existe una nueva razón para la calificación de estos dos pueblos como un paraíso: San Lorenzo, La Villa y 131 pueblos más de la Comunidad de Madrid, no han conectado sus sistemas informáticos a los servidores de Tráfico del permiso de conducir por puntos, sistema que es imprescindible para sancionar desde la Dirección General de Tráfico las infracciones que se cometan en estos pueblos y que lleven aparejada una reducción de puntos en el permiso de conducir. Es decir que si la Policía Municipal te hace un control de alcoholemia o te saltas un semáforo en Madrid, puedes perder 6 puntos, pero si sucede en el casco urbano de El Escorial, San Lorenzo, Chinchón o Alcobendas te vas de rositas, con una multa sí, pero sin pérdida de puntos.

Nunca he creído en las muchas bondades que nos han vendido desde el Gobierno para la implantación del permiso por puntos y parece que aunque han descendido los accidentes, fin fundamental de su puesta en vigor, se ha multiplicado la gestión de las multas que llegan a los infractores con varios meses de retraso y muchos juzgados están colapsados por los accidentes de tráfico y por el tratamiento penal que se da a muchas infracciones. Además se produce un tratamiento discriminatorio de la Ley al tratar de forma desigual al que comete la infracción en Madrid o si la comete en los 133 pueblos de la Comunidad que todavía no están conectados a los terminales de la D.G.T Creo sinceramente que el no estar conectado El Escorial y San Lorenzo a los terminales de la D.G.T, es de juzgado de guardia al tener entre sus vecinos a uno de los mejores y más grandes ordenadores de España que nos tiene fichados a todos desde el punto de vista policial y de Hacienda.

De todas maneras y para intentar comprender el porqué de esta anómala situación, llamé al juez Baltasar Garzón para saber si el Rey Felipe II había muerto – recordemos que el juez dictó un auto para saber si Franco había fallecido- y sobre todo para preguntarle si el Rey Prudente había concedido algún privilegio a nuestros pueblos. Me interesaba mucho para documentar esta colaboración y justificar el porqué El Escorial es un paraíso para el permiso por puntos. No me supo contestar y me prometió un auto judicial solicitando el certificado de defunción del Rey Felipe II y poder así confirmar la concesión de una posible bula en el permiso de conducir.

La Huelga del Metro

Los “funcionarios” del Metro de Madrid han decidido armarla, es decir dejar a muchos millones de personas sin medio de transporte. Saben que tienen en sus manos colapsar Madrid y sus aledaños y lo van a conseguir. Han convocado huelga los días 28, 29 y 30 desafiando la legalidad vigente en materia de huelga pues han decidido no cumplir los servicios mínimos. Encima, tienen la desvergüenza y caradura sus delegados sindicales, liberados de todo trabajo pero cobrando del Metro y no de su sindicato, decir que no quieren causar daño y problemas a los madrileños, pero que no tienen más remedio que hacerlo ante el recorte salarial que les han comunicado, recorte que por otra parte afecta a todos los funcionarios públicos. Resulta que para unas cosas, como por ejemplo mantener de por vida sus puestos de trabajo, son funcionarios públicos, pero para otras, como el ajustarse el cinturón salarial como les ha dicho el Gobierno, para eso no son funcionarios.

Además si las próximas reuniones no lo remedian, la huelga coincidirá con la de recogida de basura, con la de jardineros y con la de la limpieza.

Parece que la han tomado con Esperanza Aguirre y con Madrid. Que yo sepa no se hacen estas huelgas en Barcelona o en Bilbao donde también tienen Metro. Será que la correspondiente Comunidad no quiere huelgas y por eso no bajan el sueldo a sus “funcionarios”. Las razones son conocidas. Hay que ir contra Esperanza y recuperar Madrid al precio que sea. Una huelga en los transportes aquí, otra en Sanidad allí, otra en los jardines allá, pero en ningún caso contra el Gobierno de Zapatero que es quien les ha bajado el sueldo. Como aquí no hay Gurtel, pues huelga salvaje contra los madrileños y su Presidenta, a ver si de una vez se cae de la mayoría absoluta. De paso atacan a Gallardón por varios frentes. Por ejemplo el de la huelga de jardineros, el de la limpieza y ahora el de los liberados sindicales que le siguen a todas partes y le revientan los actos programados. Si pensamos que existen 57.000 liberados sindicales, que por no trabajar no van ni a las manifestaciones que convocan sus partidos y cuyo coste para las empresas es de 1.600 millones, lo mismo que la congelación de las pensiones para el 2.011 ¿que haríamos en esta situación de crisis? Pues lo que ha hecho Esperanza Aguirre en Educación: reducir en 120 los liberados en la Consejería de Educación, dejando sólo 70 de los 190 que tenía. Hay que tenerlos bien puestos para tocar a los intocables y reducir 120 vagos de los Centros Escolares y Universitarios.

Con otras medidas parecidas va a permitir, sólo a la Consejería de Educación, ahorrar 40 millones de euros. Si eso es lo que pretende Zapatero pues ahí tienes el ahorro. Con los “funcionarios” del Metro pasa igual. Queréis que ahorremos, pues a cumplir con el “decretazo” y bajar los sueldos. Empecemos con los liberados sindicales de las empresas y continuemos con las ayudas, subvenciones, las prebendas, sueldos, coches, tarjetas visas, viajes, aviones Falcon para ir de compras, dietas, planes de pensiones y jubilaciones multimillonarias de tantos y tantos políticos, sindicalistas y asesores que existen. Los trabajadores tienen derecho a la huelga, pero los madrileños también tienen derecho a sus desplazamientos y a la libre circulación para ir a su trabajo. ¿Para cuando la prohibición de hacer huelga en todos los servicios públicos?

Si por algo lo siento, además de por todos los madrileños que van a sufrir la huelga salvaje y desproporcionada, es por dos personas, vecinos de San Lorenzo y de El Escorial que lo tienen que estar pasándolo mal. Me refiero al Consejero de Transportes, Ignacio Echevarría, y al Consejero Delegado del Metro, Ignacio González Velayos, también Concejal de urbanismo del M.I. Ayuntamiento de El Escorial. Y digo que lo siento y me solidarizo con ellos pues además de tenerlo crudo ante la huelga salvaje que preparan los sindicatos de la ceja, les van a culpar de todo lo que ocurra si como supongo aplicarán toda la fuerza de la ley en vigilar y hacer cumplir los servicios mínimos que han amenazado los sindicatos con no cumplir. Espero y deseo lo mejor para estas dos queridas personas y que actúen con toda legalidad y firmeza.

Banderas, Misas y Funerales ¡Arrestados!

Tenemos una ministra de Defensa, nada menos que la responsable de la defensa militar de España, que además de ser roja y levantar el puño en los mítines, es, a parte de fea, independentista catalana y antimonárquica. Me recuerda cuando Felipe González nombró ministra a una señora tartaja, Rosa Conde creo que se llamaba, como Portavoz del Gobierno. Una equivocación magistral.

Hace pocos días la ministra Chacón ha prohibido mediante un simple decreto, la celebración de la Misa en la entrega de despachos militares en las Academias de tierra, mar y aire. El que quiera Misa que la celebre en un lugar distinto de la Academia y fuera de los actos oficiales del día de entrega de despachos. Además se prohiben los funerales religiosos a los militares caídos en actos de servicio en guerra o por el terrorismo. Si la familia quiere una misa pues que la celebren otro día y la paguen de sus bolsillos ya que los funerales de Estado serán sin símbolos religiosos quizás con la música del Viva España de Manolo Escobar tocada por la banda del Ministerio del Ejército.

La ministra (que escribo con minúscula para adecuarme más a su bajeza), sigue fielmente las directrices de su jefe Zapatero, directrices que cada vez se van pareciendo con más claridad a las directrices masónicas. Sólo les falta llevar una insignia en la solapa con el compás abierto del símbolo masónico.

Ahora ha tocado la prohibición mediante decreto a que los cadetes de la Academia de Infantería de Toledo rindan honores al Santísimo el día del Corpus y que la banda de música toque el himno nacional. Siempre eran militares voluntarios los que hasta el año pasado desfilaban y rendían honores y según parece este año se han triplicado. ¿Les extraña los abucheos a la ministra en Badajoz el pasado Día de las Fuerzas Armadas? También se prohíbe que el Tercio de la Legión recoja y acompañe al Cristo de la Buena Muerte, también llamado Cristo de Mena o de la Legión, en el puerto de Málaga, acto que no se pierden ni los ateos malagueños durante la Semana Santa. Recomiendo a la ministra que se de una vuelta por Toledo el día del Corpus o por Málaga en su Semana Santa para ver como la quieren en estos dos sitios.

Las tradiciones católicas de las fuerzas Armadas deberían ser un duro queso de roer. Hasta ahora se habían atrevido a quitar el despacho de Moscardó del Museo del Ejército de Toledo; a quitar las fotos de los laureados; las estatuas de Franco; los escudos franquistas; las placas conmemorativas y todo ello en su afán de reinventar la Historia y que no aparezcan por ningún lado los vencedores de la Guerra. Pero romper la tradición religiosa de los militares y los sentimientos hacia la Inmaculada Concepción, la Virgen de Loreto o la Virgen del Carmen desde el ateismo imperante, eso seguro que no lo conseguirán. No se dan cuenta que la mayoría de los militares son católicos y los que no lo son, tampoco lo consentirían. La Misa en los funerales es consustancial con la entrega de la propia vida por un soldado y lo es también con la disciplina militar que juraron en la entrega de despachos en la Academias militares. La Misa es un acercamiento a Dios del alma del soldado, sea católico, crea o no. Si les hubiésemos podido preguntar, el 99% había pedido una Misa en su funeral. Sra. ministra, deja la Misa en paz y no la quites de la entrega de despachos ni de los funerales pues no hace daño a nadie y sirve de recogimiento, recuerdo y oración por los militares muertos.

En cuanto a rendir honores al Santísimo, es una cuestión de respeto a todo lo que significa para la gente que asiste a la celebración del día del Corpus y además es una tradición para los militares de la Academia de Infantería de Toledo, para los toledanos y en general para todos los cristianos. Es un ataque frontal a las tradiciones y de aquí la indignación de los castellano-manchegos. ¿Pero por que callan los militares? No es un problema de disciplina y obediencia porque éstas tienen límite. Hasta ahora sólo se oye su silencio, si eso fuera posible pero no vendría mal que abrieran la boca o hicieran algo por arreglar tamaño desaguisado de la ministra y de su jefe que han roto de un plumazo con 9 siglos de tradición cristiana y militar.

 

La Casa de las Torres

Situado en la calle Juan de Toledo s/n y esquina a las calles Dorregaray e Infantes aparece el precioso palacete llamado la Casa de las Torres que en el año 2.004 fue rehabilitado por la Comunidad de Madrid. El edificio era destinado en un principio a servicio administrativo mientras se construía el teatro-auditorio de San Lorenzo, para destinarlo después a investigación, cursos y seminarios musicales. Según se dijo en su día el edificio se dedicaría a “residencia de personalidades del mundo de la música y de la lírica” y al mismo tiempo a “un uso que será compatible con el desarrollo de actividades docentes a través de cursos y seminarios”. Nada más lejos de la realidad.

El Palacete está enmarcado en la corriente arquitectónica art-nouveau , aunque algunos autores lo encuadran en la tipología indiana. Fue construido en 1.913 por el arquitecto Luis Vidal sobre una parcela de 1.512 metros cuadrados y 1.082 construidos. Consta de dos plantas más un sótano y bajo cubierta estando actualmente catalogado por sus singulares características arquitectónicas.

El edificio está levantado sobre zócalo de sillería granítica donde apoyan los muros de carga de ladrillo. En la fachada, de traza irregular y ladrillo rojo visto, se destaca la forma ochavada de los torreones que dan nombre al edificio. Detalles modernistas en las pilastras e impostas así como en la cornisa de la segunda planta. Detalles florales de loza esmaltada del escultor Daniel Zuloaga, en los antepechos de las ventanas de la segunda planta y en la pared de cerramiento exterior, así como en el remate de las dos torres que se cubren con chapiteles de zinc. Detalles modernistas se pueden ver también en la estructura que cubre el mirador acristalado de la terraza de entrada desde el jardín. El cerramiento exterior con una sencilla reja con decoración modernista en sus extremos y el pabellón auxiliar que era destinado a garaje son otros elementos interesantes del palacete.

Su rehabilitación costó cerca de 1,5 millones de euros dados los elementos originales artesanales existentes, para lo que se necesitó contratar artesanos de otros países. Torreones de zinc, estucos en paredes, vidrieras ejecutadas con la técnica francesa cloisonne, maderas nobles en la escalera y suelos de mármol. Modernidades de la época como un montacargas de madera para la subida de la comida desde el sótano.

La rehabilitación del palacete fue inaugurada en julio de 2.004 con una exposición interactiva en materia de ordenación del territorio- “Actuaciones para un desarrollo sostenible”- que abría lo que debería ser el inicio de una serie de exposiciones.

Llevo mucho tiempo pasando por delante y siempre lo veo cerrado a cal y canto. No se si después de la primera exposición se han hecho otras o si realmente se ha utilizado alguna vez para los fines para los que fue comprado y después rehabilitado. Creo que si se ha hecho alguna otra exposición, ha fallado la comunicación y el marketing pues ni yo ni nadie se han enterado de los cursos, exposiciones u otros eventos que se hayan podido realizar. He visto muchas veces el palacete cerrado y el jardín en un estado bastante lamentable para una inversión tan fuerte.

Como residencia de personalidades del mundo de la música como se dijo, no creo que se haya utilizado nunca. Teniendo tan cerca el Hotel Victoria, Los Lanceros o los magníficos hoteles de Madrid, ninguna personalidad de la lírica, la música o el teatro, se quedaría a dormir en este palacete. ¿No será que la rehabilitación ha servido para que alguien pueda tener su palacete de verano para venir con su familia a veranear al Escorial? Me queda la duda aunque no lo creo.

Siempre he dicho que hacer cosas es muy fácil. Se puede hacer un auditórium para la música y la lírica, un museo dedicado a Juan de Herrera, una biblioteca o un centro cultural pero lo difícil y complicado es mantenerlo y dotarlo de contenido. Enterrar más de un millón de euros en un precioso palacete para tenerlo cerrado, me parece uno de los muchos absurdos que se dan en este tipo de realizaciones municipales que no sirven para nada.

La Cantina

Recuerdo la cantina de la estación del Escorial y recuerdo otras cantinas de las estaciones donde parábamos en los viajes en tercera clase a Vigo o San Sebastián, en aquellos asientos, tan incómodos, de madera o de plástico verde. Todas tenían un olor y ambiente especial. No eran tabernas, ni tascas, ni casas de comidas pero tenían un poco de todo. El humo se mascaba y según las horas, la gente del pueblo jugaba al tute, al dominó y hasta al pócker, mientras los viajeros pedían bocadillos o algo de beber para poder pasar las muchas horas de tren que les quedaban hasta la llegada a su destino.

Me gusta ir de vez en cuando a “Parada y Fonda”. Es un bar- restaurante pero sobre todo es cantina, aunque no como las de antes a las que llegaban los que iban a tomar el tren y pedían un café con Machaquito, una copa de Castellana, una copita de Quina o un bocadillo de jamón. Ahora piden una caña, un chinchón, un montado de lomo o se toman un menú de los de 7,95 euros pero, no lo puedo remediar, me recuerda a las cantinas de antes.

Allí se puede ver la vida real y diaria de mucha gente que entra y sale de la estación. La de los que a diario tienen que coger el tren para ir a su trabajo, a la Universidad o al hospital y la de algunos que han venido de turistas a ver el Monasterio o para recorrer nuestros preciosos parajes serranos. Historias se pueden contar muchas pero hoy sólo contaré tres que he vivido últimamente. Por ejemplo pude ver a un cura que parecía irlandés, con un grupo de amigos que esperaban comiendo, la salida del tren después de haber visitado el Monasterio. El buen pastor se apretaba una serie de jarras de cervezas, quizás añorando su país y poco a poco la blanca piel de su cara, iba tornándose colorada dejando sus mejillas en un precioso tono sonrojado.

Recién bajado del tren que llega a las 15,30h aparece todos los días un curioso personaje con su guitarra a cuestas y generalmente con un lienzo en blanco de grandes proporciones. Me dicen que es pintor pero jamás le he visto un lienzo con algún apunte pictórico, siempre en blanco. Se sienta en una mesa y junto a una caña y un aperitivo de queso inicia su ensayo de guitarra, que toca muy bien, y sin partitura juguetea con las cuerdas moviendo sus dedos y tocando piezas para mí desconocidas pero que suenan muy bien. Siempre le oigo fragmentos tristes y nunca se me antojan alegres quizás porque la vida no le da muchas alegrías. Unos minutos mas tarde sale para, me figuro, coger el tren de las 14,00 h. con destino no sé a donde, con su guitarra a cuestas y su lienzo siempre en blanco. Me gustaría conocer su pintura que me la figuro triste, melancólica y sosegada tal y como es su propia figura. Inteligente parece que sí pero artista seguro.

Un día vi en esta moderna cantina a una persona a la que conozco desde hace tiempo. Hombre de edad madura, bien conservado y todavía soltero, que me ayudó mucho durante unos años de trabajo, y me puse a charlar con él ya que hacía muchos años que no le veía. Nos tomamos una copa y me comentó que muy a menudo hacía el viaje en tren al Escorial, pueblo que le encantaba, que venía temprano y paseaba por nuestros preciosos parajes y luego sobre las cuatro de la tarde marchaba a Madrid. Me lo contaba algo nervioso intentando que me lo creyera y dándome continuos detalles sobre sus paseos. Aparenté que estaba aceptando sus explicaciones y nos despedimos con un cariñoso saludo. Él no sabía y yo no se lo diré nunca, que conozco a su novio desde hace mucho tiempo.

Miro por los ventanales que dejan ver pasar la vida y veo a mucha gente que va y viene casi todos con prisa, unos para coger el tren, otros para llegar a casa después de toda una mañana de trabajo en no se sabe donde. Allí sentado, echo de menos oír la voz anunciando la entrada y salida de los trenes, el humo de la locomotora indicando que el tren parte y hasta la gorra roja del jefe de estación dando la salida al tren. Estas son sólo tres historias de esta moderna cantina que ve pasar una vida distinta cada vez que llega o se marcha un tren. ¿Volverá la antigua Cantina? Parece que está a punto de abrir pero como restaurante.

 

Fiestas para recordar

Se acercan las Fiestas Patronales de muchos pueblos y ya tenemos a la vuelta de la esquina la de San Bernabé patrono de la Villa de El Escorial. Esto me ha hecho desempolvar muchos programas antiguos de estas fiestas y de las de San Lorenzo y he recordado algunas que ya sólo servirán para la memoria.

El 8 de septiembre de este año se cumplirán 97 del último Torneo de Caballeros celebrado en Europa que conmemoraba, tres siglos después, otro que debía haberse celebrado en 1.593 en honor de la hija del rey y de su esposo. Con esta fiesta, celebrada en La Lonja del Monasterio, el municipio escurialense, tocando a fin el verano, obsequiaba así a los veraneantes y vecinos. Yo conocía esta fiesta porque la recoge Gaby Sabau en su libro Historia de San Lorenzo del Escorial y la leí también en un artículo de ABC de hace ya tiempo: “Corría 1.912 y a la luz del sol poniente-cuenta el ABC en la pluma de Virginia Ródenas- desfilaron todos los grupos participantes entre los aplausos de miles de espectadores. Era domingo cuando en La Lonja se cumplía con la liturgia final del último torneo caballeresco celebrado en España. Felipe II estaba representado por José Mª Florit, conservador de la Real Armería y otros conocidos personajes se metían en el pellejo de la Infanta Isabel Clara Eugenia, en el del Archiduque Alberto y hasta en el del Príncipe Felipe encarnado por el niño Echenique. En liza el mantenedor Sánchez Mesa con el nombre de el Caballero de San Lorenzo y el señor Ibarrola, con el del Caballero de San Andrés. Ambos se presentaron con brillantes armaduras y acompañados de sus escuderos, armados igualmente. Todos se lucieron como consumados jinetes en este torneo a caballo, en el de espadas a pié y en el juego de la rosa. De todo ello fue testigo de excepción la Infanta Isabel, La Chata y “salió complacidísima”, como dice el cronista y “felicitando a todos los que habían tomado parte en la artística fiesta”.

La Lonja y más concretamente el Patio de Reyes, también fueron testigos de dos importantes fiestas poéticas. Los primeros Juegos Florales, celebrados en 1.915 que tuvieron como mantenedor a D. Jacinto Benavente, Premio Nóbel de Literatura unos días más tarde, e hijo adoptivo de San Lorenzo. Estos juegos poéticos tuvieron una gran repercusión y sirvieron para dar ese aire cosmopolita, de poesía, teatro y cultura de las fiestas del verano escurialenses de la época. Los segundos Juegos Florales, a los que asistí, se celebraron el 29 de agosto de 1.964 en el mismo escenario, con motivo de los actos del IV Centenario de la construcción del Monasterio y tuvieron como Reina a Mari Paz Camins.

En 1.915 se celebraron fiestas en honor de Alfonso XIII en el Parque a las que asistió el propio Rey; la fiesta de época de Felipe IV en los jardines de la Casita del Príncipe o la Fiesta holandesa en el Jardín de los Frailes. Se representaron obras de difícil ejecución en el teatro Lope de Vega tales como La canción del olvido, Los intereses creados o el Patio; La rendición de Breda representada en la Herrería o la obra de Pedro Muñoz Seca La pata del muñeco que escribió expresamente para El Escorial e interpretada por actores aficionados de la colonia veraniega.

Según reza el programa de festejos de 1.916, la Fiestas en San Lorenzo comienzan el 2 de agosto con un Concurso Hípico y terminan el día 28 del mismo mes. Casi 30 días de continuos festejos populares. Concurso de Tiro de Pichón en la Herrería, conciertos en la Lonja y en el kiosco de Terreros por la Banda de Carabineros, obras de Teatro y un largo etc. Es decir Poesía, Música, Hípica y Teatro pero también deporte y bailes en la Plaza, eran el centro de las fiestas veraniegas para celebrar al patrón San Lorenzo.

En 1.932 se instaura en San Lorenzo, la figura de la Dama Regidora. En una fiesta en los jardines de la Casita de Arriba, entonces el Patrimonio dejaba utilizar los preciosos jardines, fue elegida la primera Dama Regidora por votación popular que recayó en Carmen Isasa. Entre las damas de su corte figuró la guapísima y elegante actriz Maruchi Fresno. Muchas fueron las fiestas que organizaron y entre ellas destacaron “Una zambra gitana” y la primera “Verbena Madrileña”. En 1.933 la regidora Conchita Ongil organizó “Una boda en la huerta valenciana”. Fiestas como la de “Las Regiones Españolas” “La Fiesta China” y “la Romería del Rocío” celebrada en 1.935. Tras la guerra incivil, en 1.940 se recupera la institución de la Regidora y se organiza la gran fiesta de “La Serranía cercana”. Años más tarde, ya en mi recuerdo porque participé en ella, la “Fiesta Valenciana”, siendo Dama Regidora Mercedes Goncer. Un cortejo lleno de colorido de veraneantes y vecinos, vestidos con el traje regional valenciano, con antorchas que iluminaban la preciosa noche agosteña y portando flores, se iniciaba en el Parque y después de recorrer las calles centrales del pueblo finalizaba en la plaza de los Jardincillos donde una imagen de la Virgen de los Desamparados esperaba la llegada del cortejo y sus porteadores de flores para rendirle homenaje a la patrona valenciana.

Estas fiestas ya sólo quedan para el recuerdo, para las hemerotecas y las crónicas de sociedad de la época ya que hoy sería impensable que actos como éstos figuraran en los programas de las fiestas patronales. No tendrían cabida en las mentes ni en los presupuestos municipales y se sangraría aún más a comerciantes y vecinos que son los que en muchos casos soportan los gastos de muchas celebraciones y festejos. No quiero polemizar pero si analizamos los actuales programas de fiestas de los pueblos, parecen todos hechos por la misma Comisión de Festejos. ¡Que pena!