Archivo por meses: septiembre 2009

Lo tengo claro

Leía a Jaime Campmany en su libro “Romances” y me topé con el poema que a continuación reproduzco y que fue escrito en 1.991:

                    Los barandas socialistas

                    nos tienen fritos a impuestos

                    y entre la renta y el IVA,

                    los tributos indirectos,

                    la Seguridad Social,

                    las retenciones, los diezmos,

                    las licencias, los recargos,

                    la matrícula del perro,

                    contribución, plusvalías,

                    pagos al Ayuntamiento,

                    gravámenes y catastros,

                    alcabalas y derechos,

                    nos están dejando a todos

                   desnudos y casi en cueros,

                   con el bullarengue al aire

                   y los culitos pajareros.

¿Les recuerda a algo o a alguna situación este poema?

A mí sí, pero lo siento porque lo tengo claro: he decidido no escribir del Gobierno y mucho menos de la subida tan impresionante, la mayor de la historia, de los impuestos. Y no voy a escribir porque no voy a conseguir nada. Acabaremos pagando, todos los españoles, 60 euros más al mes y se acabó el problema. Y además estoy de acuerdo con el Presidente en eso que dice que hay que ser solidario. Por eso a partir del 1 de julio, el pensionista que perciba la pensión mínima y el dueño de Zara, la mayor fortuna del país, pagarán lo mismo, un 12,5 % más en el recibo de la luz. Así somos solidarios los pobres con los ricos y todos pagamos lo mismo.

Como ven no merece la pena hablar de este tema, porque para eso ya está el gomoso Pepiño que dijo que “subir los impuestos es tan de izquierdas como bajarlos”. ¡Vaya níspero acabas de largar Pepiño!  Nunca debes llevar la contraria a tu jefe Z-P que dijo hace un año que bajar los impuestos es  izquierdas y ahora sales tu parafraseándolo y diciendo gilipoyeces. Además creo que lleváis en vuestro epistolario socialista la defensa de la subida del IVA porque es progresista. Me encantaría saber como se defiende esta bobada ante los mileuristas, los jóvenes en paro, los trabajadores o ante los pensionistas con pensión mínima. Saben que un mileurista tendrá que pagar un salario al año para pagar esta subida.

Por eso he decidido no hablar ni escribir de este tema porque lo van explicar mucho mejor que yo, la Pajín y sus 30.000 acólitos socialistas de las organizaciones sectoriales a los que ha dado instrucciones para explicar a los ciudadanos que la subida de impuestos “es para que les permitan tener empleo”. Me figuro que será a ellos o a los miles de liberados sindicales. ¿Cómo explicarán a los españoles (no me gusta la palabra ciudadano porque me recuerda a la Revolución francesa) que la subida de impuestos es progresista y que es un pequeño esfuerzo para mantener las prestaciones sociales de los más desfavorecidos? ¡Que hipocresía usáis, “compañeros”, para defender vuestros errores!

“No hables de política ni de fútbol si no quieres perder a un amigo”. Yo he perdido a un amigo por discutir si Zapatero había mentido o no a los españoles. A lo mejor tenía razón mi amigo, porque cuando Z-P dijo que no subiría los impuestos, no le entendimos bien y se estaba refiriendo a las SICAV (Sociedades de Inversión Colectiva) de los ricos que cotizan los rendimientos al 1% y los demás cotizaremos los rendimientos, de las cuatro acciones o pequeños ahorros que tenemos, al 19 o 21 %. Cuando habló de que no había crisis tampoco le entendimos bien, porque se refería a que no había crisis para los miles de paniaguados, asesores, abogados de secano, economistas de pega, mamandurrieros de enchufe y paniaguados de breva, (como los llama Campmany), que cobran dos o tres sueldos del Estado y de otros sitios (léase mordidas y otras prebendas) o que se refería que no había crisis para los Botín, las Koplowich, los Abelló y demás parientes. Por eso he decidido no hablar de este tema y eliminar de mis escritos las frases hoy tan utilizadas como: subida para dinamizar la economía; ajuste de las cuentas públicas; aumento equitativo; es una subida beneficiosa para la mayoría (Alonso dixit) y otras muchas con las que nos están mareando estos días para justificar lo injustificable.

El Auditorio,Abantos y el ático de Pepiño

Leía en “El Mundo” un artículo sobre el ya famoso ático en la Isla de Arosa, del inefable personaje que es Pepiño Blanco y recordé su defensa de la legalidad vigente, de la ecología y las cosas bien hechas. La parcela de 34.000 metros cuadrados donde hoy se encuentra la vivienda, nadie la quería comprar al estar calificada como “urbano no edificable” y con la servidumbre de la Ley de Costas que impide construir a menos de 100 metros del mar, hasta que en el 2.002 el Ayuntamiento de Arosa, regido por los socialistas, cambia la ordenanza en el Plan General y recalifica la parcela haciéndola “urbana edificable” para la construcción de 119 viviendas. Se compra por la sociedad Residencial Isla de Arosa en el 2.004 y se construyen 130 viviendas, es decir 11 más de las legales y después de talar 280 pinos de un paraje maravilloso, el pinar de O Furado, donde se iba a pasear y a disfrutar de la naturaleza. El piso de 130 metros cuadrados, con unas vistas maravillosas a la ría de Arosa, le ha costado, según dicen, al indecible personaje 360.000 euros, cantidad que aunque me parece poca será verdad porque ¡como vamos a dudar de Pepiño Blanco! El fraude de ley está denunciado pero me parece que pasará como con el juicio del lendakari Ibarreche, es decir no prosperará, no se admitirá a trámite o se archivará.

auditorio escorial

Cuando te alejas y ves las cosas con la perspectiva del tiempo y de su conocimiento, te asaltan todo tipo de pensamientos sobre aquello que estás viendo. Eso me ocurrió cuando viniendo de Madrid y coincidiendo con la lectura de la noticia de Pepiño, al contemplar desde lejos la vista de San Lorenzo, se me ponían las carnes de gallina al contemplar ese cubo de Rubik -el Auditorio- junto a las torres del Monasterio y su preciosa y movida fachada con sus volúmenes de granito y su cimborrio dominándola. La había visto cientos de veces pero no había reparado en ella y en ese cubo teatral cuyo proyecto en planta nació alrededor de un pinsapo que hubo que recalzar con hormigón para su posterior mantenimiento, gracias a los sabios consejos de los ecologistas. Pero éstos no se enteraron y no dijeron esta boca es mía, cuando todo el interior, suelos, paredes y techos se decoraron con maderas exóticas y resistentes traídas de distintos puntos del orbe. ¿Cuántos árboles se talarían para hacer esta obra? Me figuro que muchos, pero los progres ecologistas no han dicho nada sobre el particular y en cambio ahí está el pinsapo hasta que sus raíces se las coma el hormigón.

Pero esto no es nada comparado con la imagen de la falda de Abantos y ver las construcciones de viviendas que casi llegan a mitad de la montaña. ¿Cuántos pinos se habrán cortado para hacer ese enjambre de viviendas sin orden, sin unidad en lo urbanístico y sin criterio en su diseño?

Todo esto viene a cuento de las atrocidades y salvajadas que se están haciendo, contando con la aprobación de los organismos e instituciones competentes encargados de vigilar estas barbaridades urbanísticas en zonas con algún grado de protección. 

Miren desde lejos el precioso escenario de San Lorenzo con el Monasterio como centro de este magnífico decorado y me darán la razón al encontrarse con las líneas rectas del cubo del Auditorio. Entren en el Auditorio y verán la madera que se ha utilizado mientras el pinsapo se yergue, cual mástil sin bandera, en el centro del patio. Lleven su vista a la falda de Abantos y recorran visualmente sus construcciones que en pocos años han duplicado la edificabilidad de la zona. Recorran la Isla de Arosa y se toparán con estas viviendas que varios personajes del partido del Gobierno han comprado y que han sido construidas a 20 metros del mar y no a los 100 que marca la Ley de Costas y se darán cuenta de cómo se ha roto el equilibrio paisajístico y desaparecido una parte importante del precioso pinar junto a la Ría. Saquen sus conclusiones de sólo estos tres ejemplos de barbaridades urbanísticas que yo ya las he sacado las mías.

 

Jesús Sáinz de los Terreros

Vaya semanita

Creo que nos hemos vuelto locos. Los últimos días han sido días de locos en todos los órdenes y no tengo más remedio que dejar constancia para recordarlo dentro de algunos años o para poder contárselo a mis nietos. He aquí algunas locuras.

 

Zapatero no ha tenido “huevos” para explicar al Parlamento sus medidas fiscales de ahogo familiar y las ha ido a medio explicar a la casa del play-boy Berlusconi. Vuelve a mentir y encima se ha pasado a la soberanía popular por el forro. Mientras el PP, que lo echaron del poder por decir Rubalcaba: “España no se merece un gobierno que mienta a los españoles” está callado y no dice nada de las continuas mentiras. Tengo una lista de mentiras del Presidente que voy actualizando día a día y que se la voy a pasar a Rajoy para que machaque.

 

Con la Iglesia hemos topado querido Sancho. Juan Mª Uriarte, el obispo de San Sebastián, defiende el diálogo con ETA y con sus asesinos y terroristas. “Frente a la simple aplicación de la ley, el diálogo es el camino ineludible hacia la paz”.

Le diré, Sr. Obispo, que las victimas no pudieron dialogar con sus asesinos mientras las asesinaban, ni los niños asesinados podrán volver a dialogar con sus padres y familiares. ¡Porqué no te callas!

 

Chávez viene a España en visita privada y se aloja en el Villamagna a casi un millón de las antiguas por noche. Moratinos le hace la corte y le da un corte a Israel suspendiendo su gira por Oriente Medio. Hace un paseo por la Gran Vía, cerrada sólo para su cohorte y va a comprar libros a la Casa del Libro con Bofrau, presidente de Repsol. No he visto tomadura de pelo más grande. Y para colmo le recibe el Rey y le dice que se parece a Fidel Castro.

 

No suben los impuestos y los ahorros cotizarán al 20%. Es decir lo que recibiré mes a mes de mi Plan de pensiones dentro de unos meses, además de la reducción legal se verán reducidos en 2 puntos y todo por tengo tener solidaridad con los parados. Esto es de coña.

 

Casanovas dictó un bando en el que arengaba a defender al Rey y a España. Mientras los independentistas catalanes le festejan y honran el día de la Diada. ¿Por qué no se leen la historia de este buen hombre?

 

Lo de Leire Pajín y familia es para nota. Montan una moción de censura en Benidorm con la treta de que todos los concejales socialistas se den de baja y así evitar que, si el PSOE cumpliera el acuerdo Antitransfugismo, serían echados del partido.

 

¿Dónde está el Gobierno que permite a Evo Morales, el cocalero, llamarnos invasores? Que sería de él y su pueblo sin que hubiéramos pasado por allí. Primero nos llama República y luego inventa la historia de España. Sus declaraciones en la rueda de prensa son de juzgado de guardia, y mientras nadie cogió el micrófono y salió en defensa del Reino de España, de su nación, del descubrimiento y de la conquista de América. Así nos va. Morales ¡porqué no te callas!

El Rey no subió a la Silla

Hace unos días subí a merendar a la Silla de Felipe II, piedra desde la que se dice que el Rey observaba la evolución de la gran obra del Monasterio. Mi gozo en un pozo: el merendero estaba cerrado. No me importó porque tuve la oportunidad de pasar un rato maravilloso, recordando las veces que subíamos a merendar, hacer botellón, de los de antes, en las noches del verano, o simplemente de excursión para luego bajar a la Cueva de las Zorras y de allí volver al pueblo a pasear por Florida.

Pero esa real leyenda, urbana o no, parece que la quieren destruir para siempre cosa que no me gustaría que así fuera ya que es mucho más bonito subir a la Silla sabiendo que allí se sentaba el Rey Prudente, que según parece no lo era tanto, que subir y sentarse donde lo hace todo el mundo pero que no lo hizo el Rey.

Lo digo porque acaba de editarse y sacado a la luz “El enigma de El Escorial”, un magnífico libro de Henry Kamen, sobre el Rey Felipe II y la obra del Monasterio, en el que el autor asegura que no está tan claro que tal lugar hubiese existido en la época de la construcción del Monasterio. No se menciona nada en la documentación original. “Para empezar, el rey no podía subir a ninguna montaña-aclara Kamen- porque casi no podía caminar. Yo tengo mis dudas sobre la existencia de esa silla. Lo cual no quita para reconocer que la atención del Rey por el detalle fuese incesante. Pasaba horas hablando de sus planes con los arquitectos y celebraban reuniones frecuentes en los lugares de las obras. El dinero y los esfuerzos consagrados al proyecto fueron impresionantes. Miles de obreros fueron empleados durante décadas” (Ver XL-Semanal 16 julio, 2009)

Me importa un bledo que la silla no fuera tallada en la piedra granítica para que el Rey viera la evolución de su gran obra; que fuera posterior a la terminación del Monasterio o que algún cantero que le gustaba el sitio para subir con sus hijos a merendar, se construyera la famosa silla para ver el paisaje. Lo cierto es que siempre me creeré la leyenda ya que, lo que desde allí se divisa, es un paisaje de película.

Sentado en el asiento tallado en la roca, el Monasterio aparece radiante en todo su esplendor y como fondo el magnífico decorado de Abantos que parece querer abrazar la grandiosa obra de granito. A sus pies se abre como un gran abanico verde, la dehesa de la Herrería acariciada por la vía del tren que nos lleva a Madrid, ciudad que en días limpios podemos ver desde allí. Cerca de la Silla, la finca del Castañar y a la derecha la Cueva de las Zorras, magnífico escenario natural, formado por un conjunto de rocas unidas y talladas, en este caso por la naturaleza y entre cuyas grietas hemos dejado algunos años de nuestra juventud. Allí íbamos de merienda o de chocolatada para escalar sus piedras maravillosas y retozar o enamorarnos de alguna chica de la pandilla a la que ya la habíamos echado el ojo.

Henry Kamen se ha cargado la leyenda maravillosa de la Silla de Felipe II. Una frustración más tras las de los Reyes Magos, los niños y la cigüeña de París, el Ratoncito Pérez y los 420 euros de Zapatero. Resulta que todo era mentira.

Gracias a que tenemos el euro, porque si no tendríamos que eliminar el famoso billete de 100 pesetas, precioso en su composición y grabados, que tiene por el anverso al Rey Felipe II y una lejana visión del Monasterio y en el reverso se reproduce un magnífico grabado de la Silla de L. Álvarez en la que se ve a varios personajes, soldados descansando que rodean la silla de andas de viaje, un mastín y al Rey despachando con algún maestro o encargado de la majestuosa obra que se ve al fondo. Habría que eliminar a los personajes y dejar simple y limpia la roca con sus escalones y quizás con algún dominguero merendando.

No se si los papeles sobre los que basa Kamen la falsedad de la leyenda de la Silla, son ciertos o no pero la verdad que a mi me gustaba como era antes. ¡Que manía de destruir todo aquello que quisiéramos que fuera como nos lo contaron nuestros ancestros!

Las lágrimas de la Virgen de Gracia

Aunque son dos advocaciones distintas, la Virgen de Gracia y la Virgen de la Herrería, es cierto que ambas caminan juntas en su historia, su devoción, veneración y descubrimiento. Escondidas ante la invasión del Islam para, según avanzaba la Reconquista, ir apareciendo. Parece que primero fue la de la Herrería y con posterioridad la de la Virgen de Gracia. La historia es similar: pastores que de forma casual o milagrosa  las encuentran en lugares cercanos; ermitaños agustinianos que las cuidan y la veneran en pequeñas ermitas y hasta las dos imágenes se parecen mucho. Gabi Sabau cuenta que tanto la Virgen de Gracia, la de Nuestra Señora de la Herrería y la Virgen del Consuelo, que fue llevada a Zarzalejo, serían las imágenes de la iglesia del pueblo de la Herrería de Fuentelámparas. Pero por otra parte se dice que existieron tres pequeñas ermitas: la de la Virgen de Gracia dentro de la finca de los Ermitaños, la de la Virgen de la Herrería donde hoy está la puerta del Castañar y la de la Virgen del Consuelo de cuya ermita se ha perdido su rastro. Pero historiadores tenemos para que sus versiones las hagan coincidir o no.

Nuestra Madre la Virgen de Gracia quedó encerrada en su pequeña ermita que amenazaban las nieves y vientos serranos mientras iban desapareciendo las manos de los ermitaños que la arropaban y cuidaban. Allí subían a rezar familias enteras ante la Virgen de los Ermitaños y al ver sus penurias, abandono y rigores de la naturaleza por los que pasaba la Virgen, ni cortos ni perezosos, tomaron en volandas a la Señora y la llevaron al pueblo de San Lorenzo. La depositaron en la Parroquia de Floridablanca en un altar lateral donde se seguía venerando por los serranos que creían y confiaban en Ella. Allí al menos caliente y sin penurias, pasaba la Virgen el tiempo mientras se tomaba una decisión importante para sus devotos. La Parroquia se llevaría a lo alto del pueblo y el pequeño Santuario quedaría para uso y veneración de Nuestra Señora de Gracia y permanecería por siempre bajo su advocación. Allí en su Altar Mayor quedaba elevada a Patrona del pueblo de San Lorenzo que estos días, vestida de romera con su refajo, corpiño, falda, faldriquera y pañoleta pide por todos.

Pero mientras esto sucedía, a la Virgen le esperaban dos hechos que pondrían a prueba que nadie puede contra ella pues es la Madre de Nuestro Señor.

Difícil es saber las veces que Nuestra Señora ha llorado por nosotros, pero, especialmente, lo hizo dos veces mientras la angustia la ahogaba en lágrimas y era difícil calmarla. Una fue cuando las hordas napoleónicas invadían nuestro pueblo y por la calle Florida iban deshaciendo todo lo que se encontraba a su alcance. La Virgen había sido trasladada desde la Ermita a la antigua Parroquia en Floridablanca y allí se ahogaba en lágrimas. La otra, durante el verano de 1.936, cuando otras hordas, en este caso hermanos de aquí o de otros lares, entraban y saqueaban el sagrado recinto. Parece que la mirada de la imagen de la Virgen, de los santos o la de Cristo crucificado, les hacía daño en sus almas atormentadas y agarrotadas por el odio. Allí reían, mientras blasfemaban y quemaban las imágenes. La de Nuestra Señora, mientras les perdonaba, lloraba con lágrimas de sangre. Creían los sacrílegos que la imagen se consumiría en el fuego pero nada más lejos de la realidad. Creían que la destruirían las llamas y lo que realmente estaban haciendo era dar una nueva vida a la Virgen y a su devoción por los lugareños y veraneantes. La imagen desapareció ahogada en lágrimas de pena y años más tarde, desde el cielo, señaló a D. Mariano Benlliure cuyas manos modelaron en 1.941 una hermosa imagen de Nuestra Señora que realizó en tiempo record y que hoy veneramos. Las lágrimas de la Virgen sirvieron a Benlliure para amasar la arcilla que utilizó para realizar el modelo de la preciosa imagen. De aquí la belleza de su cara y la no menos preciosa cara del niño Jesús al que sujeta con su brazo, con todo su amor y cariño de Madre.

 

Jesús Sáinz de los Terreros